En aguas abiertas no se nada solo
Es la regla más repetida del deporte y la que más gente se salta por no tener con quién. Un calambre a doscientos metros de la orilla, con algo de oleaje y sin nadie mirando, es el escenario del que hablan todos los protocolos de seguridad.
Lo que se acuerda antes de meterse
- Alguien tiene que ver a los demás
- Nadar en paralelo, con boya y a la vista, es la forma en que esto se hace bien. No es una exigencia de club: es la diferencia entre un susto y una noticia.
- La entrada y la distancia, dichas antes
- El punto por el que se entra, hasta dónde se va y por dónde se vuelve. En mar abierto, improvisar eso a mitad es lo que separa una travesía de un problema.