En aguas abiertas no se nada solo

Es la regla más repetida del deporte y la que más gente se salta por no tener con quién. Un calambre a doscientos metros de la orilla, con algo de oleaje y sin nadie mirando, es el escenario del que hablan todos los protocolos de seguridad.

Lo que se acuerda antes de meterse

Alguien tiene que ver a los demás
Nadar en paralelo, con boya y a la vista, es la forma en que esto se hace bien. No es una exigencia de club: es la diferencia entre un susto y una noticia.
La entrada y la distancia, dichas antes
El punto por el que se entra, hasta dónde se va y por dónde se vuelve. En mar abierto, improvisar eso a mitad es lo que separa una travesía de un problema.